Resumen: Parsons (Parte A)

TALCOTT PARSONS (PARTE A)

 

LA ESTRUCTURA DE LA ACCIÓN SOCIAL

Parsons elabora, desde el punto de vista metodológico, una perspectiva cognoscitiva que denomina “realismo analítico”. En la “EAS”, Parsons asume que ciertos teóricos sociales, que denomina clásicos, compartían el mismo enfoque teórico para analizar lo social (Pareto, Marshall, Durkheim y Weber). Este enfoque va a ser retomado y reformulado por Parsons en sus propios términos y definido como “marco de referencia de la acción”. Parsons comienza su carrera teórica desarrollando una aproximación más acorde a la postura de Weber, dándole mas importancia al tema de “la acción”. Pero en una segunda etapa le dará más importancia al concepto de “sistema”. En este cambio de enfoque se puede ver que el “factor voluntarista de la acción social” se relativiza a favor de un “determinismo social”. Parsons empieza teorizando el tema de la acción social en términos voluntaristas un poco en oposición al determinismo reinante en la época, determinismo económico (marxismo) y determinismo naturalista (racismo). Ni la naturaleza ni la economía determinan la conducta del individuo. El último Parsons va a terminar diciendo que, en última instancia, son los valores los que determinan la conducta del individuo.

En la “EAS”, Parsons parte de supuestos epistemológicos comunes a Weber. Piensa con Kant que la realidad en sí no es plausible de ser conocida sino que lo que puede conocerse es el fenómeno. Es decir, una elaboración de esta misma realidad y que se produce (en el caso de Kant) a través de un conjunto de categorías que nos permiten formular un aparato teórico-científico para abarcar la cuestión. Parsons piensa que la realidad social es amorfa, no es directamente reconocible. Esto tiene que ver con la crítica que le hace Parsons a la sociología de la época. Una sociología netamente empirista que sólo reproduce lo que ve no genera conocimiento porque no logra captar el problema. La única forma de producir conocimiento es aproximarse a la realidad social a través de categorías. La sociología debía producir un conjunto de nociones básicas para aproximarse a la realidad.

Con respecto a la crítica metodológica que le hace a Weber con referencia a las tipos ideales, Parsons argumenta que el problema es que parte de una “teoría mosaical”. Para Parsons se debe partir de una “teoría sistémica”, para conocer el mundo social, que predetermine todo el campo teórico donde se interrelacionen los fenómenos s estudiar. Para Weber la unidad básica de análisis, y de la cual parte, es la acción social.

Cuando Parsons empieza a trabajar dentro del enfoque del realismo analítico, busca conceptos que le permitan acercarse a la realidad. Una primera cuestión es la diferenciación que hace entre “sistema empírico” y “sistema teórico”. La hipótesis que está detrás de la idea de “sistema empírico” es que la realidad social es sistémica. O sea, que los fenómenos que la componen interactúan recíprocamente de manera empírica. La idea es que cualquier variación de un determinado elemento dentro del sistema general produce repercusiones en otros fenómenos que tal vez no estén directamente relacionados con el anterior (ej: el ataque a las torres genera caída en la demanda de pasajes aéreos en todas las aerolíneas del mundo). Desde la perspectiva de análisis sistémica, la unidad mínima es “el acto unidad”. La noción de “acto unidad” en Parsons corresponde a la noción de “acción social” en Weber. El proyecto de Parsons es construir una teoría social que alcance el mismo nivel de legitimidad que las ciencias ya establecidas. El “acto unidad” es el “átomo” de la sociología.

La idea de sistema implica que existe un “límite real” entre los diferentes sistemas que componen la totalidad social. Dentro de la acción social hay diferentes sistemas y los elementos sistémicos (porque interactúan entre sí y no son independientes) de cada uno difiere con respecto a los elementos de los demás. Ahora, esto es así desde una perspectiva analítica porque en la realidad se da todo junto. Los sistemas pueden ser ‘abiertos” o “cerrados”. Los abiertos son los que interactúan con el medio y los cerrados los que no. El sistema que Parsons desarrolla es abierto, interactúa con el medio y a su vez este influye sobre el sistema social.

Volviendo; la idea de “sistema teórico” implica un conjunto de conceptos interrelacionados entre sí que permiten formular hipótesis que pueden corroborarse empíricamente. Lo que Parsons le exige al sistema teórico es “consistencia”. El “marco de referencia de la acción” es un sistema de conceptos que permiten formular explicaciones teóricas. El marco de referencia sirve par el momento analítico y el descriptivo. El momento analítico supone desarrollar conceptos que nos permitan explicar procesos causales, mientras que el momento descriptivo permite sacar la foto de la estructura social.

El concepto de ‘propiedades emergentes”, Parsons lo saca de la física. En el campo de lo social una puede descubrir “propiedades emergentes”. Estas “emergen” a un cierto nivel del proceso de interacción (ej: cuando se forma un grupo, entre sus integrantes se distribuyen roles). Este tipo de propiedades permiten diferenciar entre distintas disciplinas.

A través de una perspectiva descriptiva, Parsons busca sacar una foto (aprehender las regularidades) del fenómeno social apelando a “las categorías estructurales” pero todavía no puede formular leyes sobre dichos fenómenos. Las leyes de estos tienen, en última instancia, una raíz psicológica. Pero piensa que, igualmente, existen ciertas regularidades en las conductas de los individuos determinadas por el espacio que éstos ocupan en la estructura social. Esto último lo conceptualiza con la idea de “rol”: es el desempeño particular que se asocia al lugar que ocupa un actor en una estructura particular. Luego de la instancia de descripción de la estructura va a tratar de explicar como funciona el sistema social para ello recurre a la “explicación funcionalista”. Explica por efectos y no por causas, o sea que busca explicar como los elementos que forman del sistema social tienden  o no a la conservación (mantenimiento del orden) del mismo. Se explica un fenómeno por la función (rol) que cumple dentro del sistema social. Desde el estructural-funcionalismo la racionalidad de la acción tiene que ver con el sistema en que está inserta. La explicación funcional es la explicación de un fenómeno social a partir del conocimiento de la cultura en la que está inserto.

 

¿QUÉ ES UN SISTEMA?

¿Qué pasa cuando le atribuimos racionalidad a un sistema?. La ventaja es que si yo tengo definido qué es un sistema, tengo claro cómo funciona y conozco cuáles son las condiciones necesarias para que ese sistema se mantenga, yo podría predecir como van a comportarse cada una de las partes funcionales que integran ese sistema.  Sabemos que la función principal que cumplen cada una de las partes es la de mantener el sistema. Todo sistema social debe cumplir con cuatro funciones primordiales: “la función económica”; “la función política”; “la función cultural” y la “función de integración social”. ¿Cuál es el problema, entonces, de la “racionalidad sistémica”?. El límite de las teorías sistémicas es corroborar si eso que llaman sistema existe empíricamente o es simplemente una utopía teórica (o como dice Naghel, una tautología: lo que me dice el predicado en la proposición, está contenida en el sujeto de la misma; es una definición. Si yo no acepto esa definición todo lo que se deriva, carece de sentido en términos de racionalidad. Ejemplo: desde la perspectiva marxista, yo pienso que puedo predecir el comportamiento de un actor particular, en función de su pertenencia a alguna clase, si y solo si yo estoy convencido que el sistema capitalista está integrado y funciona tal como dice Marx. Esto es muy difícil de corroborar empíricamente por el grado de generalidad de la teoría). El otro problema es el de la reificación; yo le estoy otorgando a una construcción sociológica una entidad de individuo; decimos: “el sistema social tiene necesidades”. Esto es muy común en explicaciones de corte tanto funcionalistas como marxistas. Se piensa que un “sujeto” llamado sistema tiene necesidades intrínsecas que requiere satisfacer y que crea mecanismos intencionales para tal fin. Este es el punto que critica Giddens. La racionalidad de los individuos cuando actúan es limitada, tiene que ver con sus propios intereses y en algunos casos con ciertos valores más generales, pero los efectos sociales muchas veces se producen como consecuencia no sancionada de estas acciones. Para Giddens, los actores son los únicos que pueden tener racionalidad, son los únicos que pueden tener intenciones y realizar un evento determinado. Sin embargo también hay procesos sociales que uno racionalmente los puede explicar no porque sean productos intencionales de un sistema ni porque son productos intencionales de un actor, sino porque son “consecuencias no buscadas” a nivel individual. En Parsons, especialmente en la 2da etapa de su obra, la racionalidad de la acción de los actores está dada por la posición que cada uno ocupa en el sistema social. En cambio, en la 1ra etapa, Parsons tiene una concepción más cercana a la de Weber en tanto que admite mayor lugar a la motivación del actor como elemento central dentro de la explicación social. Luego se desplaza hacia un determinismo social mucho más duro.

Sobre el realismo analítico: los elementos analíticos que se encuentran en el marco de referencia de la acción no corresponden directamente a fenómenos concretos sino a elementos analíticamente separables de ellos, o sea, no corresponde concretamente a una realidad en sí, sino a una realidad ya elaborada en función de ciertos elementos; una realidad ya moldeada bajo ciertas categorías propias de la investigación científica, por ej: el concepto de acción, el de sistema, el acto unidad (tener en cuenta que la sociología entra en escena cuando aparece un acto unidad), etc. El “acto unidad” (que es la unidad más pequeña de un sistema de acción que todavía tiene sentido como parte de un sistema concreto de acción, si voy más allá me encuentro con el individuo solo, es la última unidad que cabe considerar como subsistema de acción) esta compuesto por un “fin concreto”; “condiciones concretas” (que nunca son modificables por el actor); “medios concretos” y “una o más normas” (o mejor dicho valores que pueden estar escritos o no escritos) que regulen la elección de los medios para el fin. En realidad las normas son parte de las condiciones ya que delimitan el proceso. Lo propio de las normas, forma cristalizadas de los valores (como criterios sociales generales), es que cambian fácilmente y constantemente a través del tiempo mientras que los valores no, es por eso que Parsons les da tanta importancia, en última instancia son el sustrato inamovible sobre los que descansa la sociedad. Los valores sustentan el edificio de lo social. Ahora, así como hay condiciones físicas que limitan el accionar de los sujetos, también hay condiciones regulatorias que lo hacen, las normas. A diferencia de Weber, en la teoría parsoniana el determinismo social entra por el lado de las normas. Estas normas o reglas son internalizadas desde la infancia a través de los mecanismos de socialización. El tema es que si el actor internaliza correctamente las normas... ¿dónde está el voluntarismo?. Parsons, a su 1ra etapa teórica la llama “teoría voluntarista de la acción” porque si bien el individuo lo limitan ciertos medios, ciertas condiciones y reglas para alcanzar el fin, siempre hay un cierto nivel de voluntad, de “esfuerzo”, de “motivación” en la medida que quiera o no alcanzar ese fin. Luego, en la 2da etapa de su teoría, va a construir el concepto de “rol”, conformado por conjunto de deberes y derechos que lo identifican, y aún cuando existe un cierto grado de libre albedrío para  moverse dentro del rol las restricciones son muy fuertes que predeterminan cual va a ser la conducta esperable de el sujeto que actúa ese rol específico (madre, padre, hijo, maestro, etc.). entonces, ¿dónde está el voluntarismo si todos cumplimos roles?. Cada uno de los individuos que forman una sociedad desempeña un “complejo de roles”.

Con respecto al sistema social: el sistema social (la sociedad como sistema “autosuficiente”, o sea que tiene capacidad de reproducirse) está formado por subsistemas y dentro de estos hay organizaciones que están especializadas en el cumplimiento de ciertas funciones. Por ej: la familia que tiene como función primordial socializar a los individuos para convertirlos en actores a través de la enseñanza de normas y reglas. Ahora, estas organizaciones no son sistemas porque no son autosuficientes, para Parsons son “sistemas parciales” porque dependen del sistema social en que están enmarcadas. Igualmente, la idea de sociedad como un sistema independiente es un poco ingenua, más teniendo en cuenta la realidad mundial actual, la globalización.

Volviendo al realismo analítico... la idea es reconocer ciertos campos disciplinarios diferentes en función de cómo el analista se aproxima a un problema específico. Parsons reconoce 3 niveles: el de la naturaleza, el de la acción social y el de la cultura. Cada uno de estos son subsistemas teóricos que involucran distintas categorías analíticas para pensar problemas diferentes. Vamos a tener ciencias de la naturaleza, ciencias de la acción social y ciencias de la cultura. Es importante entender que Parsons definía la cultura como lo hacía la antropología de la época, la cultura es un conjunto de símbolos que son producciones humanas frente a los fenómenos de la naturaleza y de la acción social. En definitiva la cultura es producto de la acción social. Parsons divide analíticamente acción social de cultura. Las ciencias de la naturaleza utiliza las categorías de espacio y tiempo, en cambio, lo propio de las ciencias de la acción social es “el esquema medio-fin” porque lo central en lo social es que, en última instancia, los hombres tienen ciertos fines y buscan los medios para alcanzarlos (intencionalidad), es la idea de racionalidad detrás de la acción. Este esquema es el nudo central de cualquier teoría de la acción social que suponga actores capaces de tomar decisiones.

Ahora, la cultura es el producto de la acción social del hombre pero, una vez creada, esta se independiza de su creador, empieza a ocupar una 3ra esfera. La característica central de la cultura, según Parsons, es que es “atemporal”, es eterna por ser transmitida de generación en generación. Incluso se puede transmitir de sociedad en sociedad. Justamente, lo que quería mostrarnos Weber es que la cultura es una esfera diferente de análisis que supera la acción social ya que dentro de una misma sociedad los actores que la componen pueden internalizar una cultura que no sea la que ellos mismos crearon. El mundo de la cultura es el mundo que ya no le pertenece a los hombres, que se ha independizado de él. Una ciencia que se ocupa de la cultura debe ocuparse de su significado concreto y de la captación de las interrelaciones de objetos eternos en sistemas significativos. Esto que plantea Parsons es lo que hoy se llama hermenéutica, es decir la captación de sentido de un conjunto de símbolos. La hermenéutica descifra el sentido oculto de las cosas.

Dentro de las ciencias de la acción, Parsons va a distinguir: la sociología, las ciencias políticas, la economía, la psicología y la historia. La antropología es una ciencia de la cultura. Parsons diferenciaba estos 3 niveles de análisis a través de “las propiedades emergentes” que le son propias.

 

SOBRE EL ESTRUCTURAL-FUNCIONALISMO

Teniendo en cuenta la particular propiedad emergente que define el ámbito de estudio de la sociología, podemos decir que esta es la ciencia de la integración social, del consenso social, de las convenciones sociales, en fin de lo que une a los actores en contexto social, el “cemento social”.  Un lugar particular tiene la historia dentro de la teoría parsoniana, ya que esta no es posible sin recurrir a las otras ciencias sociales. No hay una historia “per se”. Hay una historia de los hechos políticos, una historia de los hechos económicos y una historia de los hechos sociales. Cuando Weber habla de los “juicios de posibilidad objetiva” lo único que hace es verbalizar lo que todo historiador venía haciendo; va eligiendo hechos y los va encadenando;... ¿ y por qué elige estos hechos y no otros que se estaban dando en el mismo momento?. El historiador formula hipótesis pero no hay forma empírica de corroborar sus juicios.

Parsons nos dice que su pensamiento forma una teoría “estructural-funcional”. El modelo teórico de la Sociología es, por un lado “estructural” porque a través del “marco de referencia de la acción” puede describir aquello que es estable, puedo tomar una fotografía de lo social (el concepto de “estructura” hace referencia a patrones de relaciones sociales estables, cristalizadas. Ej: normas, valores, etc... la cultura en gral.). Parsons divide el sistema en 4 subsistemas, “el sistema social”, “el sistema cultural”, “el sistema de la personalidad” y “el sistema de la naturaleza o físico-orgánico”. Ahora, ¿cómo se forma la cultura?: centralmente se forma por la interacción de 2 actores que analiza con el modelo de “la doble contingencia”. Al principio en la relación social entre el ego y el alter se da esta doble contingencia ya que ninguno de los 2 sabe como va a responder el otro frente a una conducta que cada uno desarrolle... la respuesta del otro se la tiene como contingente. Las acciones dejan de ser contingentes cuando se “normalizan”, es decir cuando se “institucionalizan”, cuando se transforman en “roles”. Entonces, lo social es justamente lo que evita la doble contingencia, porque transforma en patrón relaciones determinadas. En la relación entre ego y alter, de a poco se van a ir construyendo normas y estas irán definiendo “roles” que los actores van a desempeñar dependiendo, siempre, de la “situación” en que se encuentren. Así se supera la contingencia.

En la interacción y mientras se van creando las normas, también están creando cultura ya que esta es el producto de la interacción social. La cultura genera el espacio que permite descifrar el significado de una norma que está inserta en él.

Volviendo a la idea de “estructura social”: dentro del sistema social vamos a encontrar un conjunto de normas y valores que forman ‘el subsistema cultural”. Este está compuesto por “mecanismos de socialización” y por “status-rol”. Es “status” refiere a una posición determinada dentro de sistema social y el “rol” refiere a un desempeño determinado en función de su status. El status es lo estático y el rol lo dinámico. A un nivel de organización más complejo tenemos “colectividades” que son conjuntos interactivos de status-rol (familia, escuela, etc). El status-rol interactúa  los demás según la función que le toca cumplir.

Volviendo a la idea de estructural-funcionalismo: éste utiliza como concepto central, para explicar el funcionamiento de un sistema social, la idea de ‘función” que se refiere al aspecto dinámico de lo social. Todos los elementos que forman un sistema social cumplen una función; algunos contribuyen al orden, mientras otros contribuyen al cambio (función negativa con respecto al orden o disfunción). Es importante tener en cuenta que para Parsons la explicación funcional era provisoria, producto de la inmadurez de la disciplina sociológica. La explicación funcional todavía se encuentra en un nivel descriptivo. La sociología no puede todavía explicar el por qué de la acción social.

El estructural-funcionalismo, descriptivo-explicativo (descriptivo), implica la utilización de una analogía orgánica porque al evaluar el impacto de los elementos sobre un todo se presupone que existe un todo que pone sus límites y que el mal funcionamiento de uno de sus elementos lo pone en peligro. Otra situación problemática es la de poder definir qué significa que una sociedad esté sana o esté enferma y poder establecer en qué momento se encuentra en equilibrio.

El tema del “cambio”en Parsons es radicalmente diferente al enfoque de este problema en Marx, ya que éste concibe los cambios y las revoluciones en función de las transformaciones en la infraestructura económico-social, las que afectarían directamente a la superestructura ideológico-cultural. Para Parsons los cambios van a estar determinados por los valores centrales de la sociedad (cultura).

 

¿TEORIA VOLUNTARISTA DE LA ACCIÓN?

El marco de referencia de la acción parte del supuesto de uno o más actores. A diferencia de la concepción de Weber de actor social que implica un sujeto social, Parsons usa el término para denominar no sólo al sujeto que actúa, sino también a grupos u organizaciones. Su enfoque epistemológico es holista. El “holismo” hace referencia a la definición durkhemiana “el todo es diferente a la suma de las partes”. O sea, lo social es diferente a lo individual y no se construye por la mera sumatoria de individuos. Lo social se impone sobre los individuos y esto implica que para indagar a lo social no basta con conocer los motivos de cada uno de los agentes que intervienen en el todo. Lo social tiene su propia lógica. Según Durkheim la perspectiva holista era la adecuada para la sociología que interpretaba el mundo en contraposición a la visión psicologista del mundo. La perspectiva de Weber, a diferencia de la de Durkheim, hace hincapié en los motivos que impulsan al actor a actuar. Con respecto a la instancia macrosocial, Weber la define en función de las relaciones sociales que se dan en su interior. Los todos sociales en Weber siempre se descomponen en relaciones sociales (por ej: el Estado y la iglesia son “todos sociales” que se descomponen en relaciones sociales de dominación, etc). A pesar de que Weber insiste en que lo social debe ser estudiado a partir de las relaciones sociales, existen ciertas instancias sociales que resulta útil pensarlas como un todo porque así son representadas por los actores (por ej: el Estado). Desde la perspectiva analítica de las relaciones sociales Weber diría que el Estado no existe como actor que tiene necesidades y que actúa orientado por un sentido mentado, lo que existen son relaciones sociales de dominación. El Estado como totalidad con racionalidad propia no tiene sentido para los estudios sociológicos. Entonces, se podría decir que Weber está más cerca del “individualismo metodológico” que del “holismo”. En Parsons lo que vamos a encontrar es que en su 1ra etapa teórica, la de la estructura social, admite cierto margen al individualismo metodológico. Pero cuando define el acto unidad no deja como Weber el concepto de “relación social” aislado dando a partir de ese concepto libertad al sociólogo a que construya diferentes niveles de relación social para llegar al todo social específico, sino lo que va a hacer, al definir el acto unidad, es pensarlo en términos del sistema social y de las propiedades emergentes. Estas características no son propias del acto unidad ni del individuo como agente sino de “todos sociales”. O sea, las propiedades emergentes no surgen directamente de acciones individuales sino de la acción social en conjunto bajo ciertas circunstancias.

Parsons está muy influido por el psicoanálisis freudiano, alejándose de las posiciones conductistas. Se va a interesar por la naturaleza humana del actor y va a decir que lo central del actor para entender su racionalidad es pensar en un balance entre gratificaciones y privaciones (idea tomada de Freud).

Con respecto al marco de referencia y teniendo en cuenta a Weber, lo que tenemos es un actor, una situación y una determinado orientación del actor frente a esa situación. El desarrollo de estos tres elementos es lo que va a dar lugar al marco de referencia de la acción. Es central la idea de “situación” y se la puede ver desde dos puntos de vista: por un lado, desde los elementos que constituyen esta situación y por el otro, desde la función que cada uno de estos elementos cumple dentro del proceso de la acción social. Los elementos que la forman son: “los objetos físicos” que son todos aquellos del espacio físico-natural; “los objetos sociales” que incluyen a los “otros” actores sociales, los alter con los cuales el actor (ego) interactúa. El ego conoce las respuestas del alter a través de las sanciones que este hace, las cuales pueden ser positivas o negativas (en última instancia, este proceso de ida y vuelta uno podría pensarlo como un proceso de construcción de convenciones, de un acuerdo común, sobre las cuales se establecen los derechos y las obligaciones para cada una de las partes de la interacción, lo cual implica la definición de ciertos roles, las acciones esperadas de cada uno de los representantes con respecto a los otros. Parsons define al alter como un objeto social y no como un actor social porque el ego cuando se orienta hacia el alter lo define en tanto “rol específico”, o sea, lo tiene en cuenta en tanto el tipo de acciones que supone un status-rol); “los objetos culturales” que son atemporales y condensan ideas, creencias y valores (actúan y están dentro de la situación por lo tanto el ego va a terminar tomando decisiones en función de estos objetos simbólicos). El propósito de Parsons con esta distinción es metodológico, son categorías que sirven para ordenar el caos de la realidad social.

Ahora, estos elementos tienen una función determinada dentro de la situación. Para el actor pueden intervenir como medios para alcanzar el fin o pueden ser condiciones, o sea aquellos aspectos de la situación que no pueden ser modificados. Entonces, los medios y las condiciones son relativos al accionar del actor dentro de una situación determinada. Es importante saber que estos elementos también pueden ser fines.

Lo más importante de esta etapa en Parsons es definir cómo la acción del actor se orienta en relación con esta situación. Hay diferentes tipos de orientación: la “orientación motivacional”, que se divide en “catética, cognitiva y evaluativa” y la “orientación de valor” que se divide en “apreciativa, cognitiva y moral”. La “orientación motivacional” tiene mucho que ver con una orientación más weberiana, individualista, es el espacio del individuo. La “orientación de valor” es el espacio de la sociedad. En la dicotomía “orientación motivacional” vs. “orientación de valor” se enfrentan el individuo y la sociedad. Los intereses personales y los valores colectivos. En el 1er espacio se define la intencionalidad del individuo, en el 2do espacio se establecen los criterios de selección social.

Los actores, desde el punto de vista motivacional, buscan obtener una relación de carácter catético, o sea que el individuo busca obtener, de la relación social, gratificaciones. Pero no es solo lo económico lo que vincula a los actores dentro de una sociedad, sino que también hay valores, centralmente creencias, sentimientos que operan en el mismo sentido. Desde este punto de vista, así como decíamos que en la economía lo que cada uno de estos actores busca es el máximo de utilidad posible dada la restricción que tenemos de presupuesto, en el caso de la sociedad en gral., lo que cada uno busca es el máximo de gratificación posible en cada relación social y la menor privación posible, el menor costo diríamos en economía. En un sentido Freudiano, el actor busca, centralmente, el máximo de placer posible; busca lo que cada uno entiende que es el placer. Este es el patrón de vida (y medida) racional; es lo que se espera que un individuo haga. Lo contrario, o sea cualquier tipo de conducta masoquista tendiente a lastimarse a sí mismo, buscar el máximo posible de privación, se considera irracional. Según Parsons este es el tipo de motivación central de los actores: “motivación catética”. De hecho es como el motor, el impulso que lo mueve a actuar, a entablar una relación social. Pero para que el actor pueda desarrollar efectivamente esta conducta catética en primer lugar, cuando toma una decisión, tiene dos momentos. Un primer momento “cognitivo”, es decir de construir el mapa de la situación donde el actor se desenvuelve, por ejemplo: si yo quiero obtener el máximo de placer posible a través del arte (porque es lo que más me interesa), busco qué área del arte puede interesarme, o sea que es lo que existe en el marco de mi situación que me permita canalizar mi interés artístico dentro del arte en una orientación particular; conozco los objetos físicos, los objetos sociales, los objetos culturales de mi situación de modo tal de poder orientar mi conducta hacia el fin propuesto. El segundo momento es “evaluativo”, evalúo que acción voy a llevar adelante para alcanzar el placer dada la situación en que me desenvuelvo, o sea, tomo una decisión con respecto a la satisfacción de la necesidad siento. En ultima instancia, lo que garantiza la reproducción de lo social, de cierto orden, es que esa evaluación no se realiza “en el limbo”, donde cada uno decide cada vez, sino que cuando uno toma una decisión lo hace sobre “criterios preestablecidos socialmente”, criterios que hacen al como se conoce la realidad, cual es un conocimiento verdadero, cual falso, que es lo bueno y lo malo, lo justo y lo injusto.

El espacio motivacional, es el espacio del actor, del individuo, que se define: en primer lugar como el impulso que mueve al individuo a actuar; lo que lo mueve a actuar es la búsqueda de placer; el momento “orientativo”; Segundo, construcción de un mapa cognitivo en donde se demarca el territorio de la situación en el cual se tomará la decisión, el momento “cognitivo” y un tercer momento, el “evaluativo”, donde se evalúa la acción.

Si nos quedáramos en la orientación, el momento en el cual el actor orienta su acción, de acuerdo a su orientación motivacional, estaríamos en un espacio puramente individualista a nivel metodológico (actores que buscan placer, leen una situación y toman una decisión). Ahora, ¿cómo ingresa el holismo sociológico, el determinismo social, en este espacio (el de la orientación motivacional)?. La hipótesis central en Parsons, y que define su teoría del orden, es que en última instancia hay un conjunto de valores sociales que prevalecen (códigos aceptados en sí mismos) y funcionan como criterios de selección social a través de las motivaciones que orientan a los actores (como imperativos categóricos internalizados). El individualismo, en Parsons, se resume en una “teoría voluntarista” de la acción en la cual la voluntad, el esfuerzo, el placer llevan al sujeto a actuar en una determinada situación pero, en el fondo, la sociedad se explica porque las decisiones de los actores no son absolutamente libres sino que están pautadas, reguladas por criterios de selección social que son definidos por los valores imperantes en un época determinada. Estos valores influyen, en última instancia, en cada uno de los 3 momentos señalados: me permiten apreciar de un determinado modo lo que es falso y lo que no lo es, me permiten construir un mapa cognitivo de la situación y por último me definen un mapa ético, moral a través del cual evalúo la situación. Se verá que el centro de la cohesión y el orden, que Parsons va a desarrollar en lo que el llamó “el teorema fundamental de la sociología”, supone una correspondencia entre las orientaciones motivacionales de los actores y los criterios de selección social. Pero los valores no pueden garantizar absolutamente el “equilibrio social”, también existen conductas “desviadas” que son corregidas por los “mecanismos de control social” (comparar con la función que cumple la sanción en el esquema durkhemiano), que podrían pensarse como “sistemas de sanciones positivas y negativas” que premian o castigan el accionar de los actores. A la pregunta de cómo la sociedad es posible, la sociedad entendida como un conjunto de pautas regulares, Parsons responde que es posible porque si bien está integrada por actores con sentido que se comportan individualmente, en los hechos, cuando deciden, lo hacen siguiendo ciertos criterios de selección social. Por este motivo, según Parsons, es posible anticipar la conducta de los actores en función del “rol” (libreto predeterminado que los actores desempeñan) que van a desempeñar en una determinada situación.